3 de diciembre de 2005
Senator Sam Brownback
Kigali, Rwanda
Hoy visité un hospital que es manejado por los "Doctores en llamada para Servicios Hospitalarios" (DOCS por sus siglas en inglés) en Goma, República Democrática del Congo. Este hospital atiende a toda clase de pacientes, desde heridas mortales de accidentes automovilísticos, heridos de guerra y niños que sufren de malaria. Uno de estos programas trata a mujeres que sufren de fistula obstretrica, una condición en la cual uno no puede retener la orina. Esto es resultado de violaciones o partos largos.
Me reuní con unas mujeres que estaban esperando ser operadas de sus heridas y otras que se estaban recuperando. Los problemas de la fistula se extienden mucho mas de necesidades medicas, es tambien un problema que afecta a la víctima social y psicológicamente. Las mujeres que sufren de fistula son rechazadas por sus comunidades y no tienen donde ir.
Las violaciones sexuales han sido usadas como armas de ataque en contra del enemigo en estas tribus y muchas mujeres son incurables de todos estos problemas. Otras mujeres sufren de fistula como resultado de largos partos especialmente jóvenes entre los 13 y 19 años de edad quienes no tienen el cuerpo listo para poder dar a luz a un bebé. Los doctores no tienen los elementos necesarios asi es que muchos bebés mueren durante el parto.
El programas DOCS provee atención medica para las cicatrices de las mujeres y otras necesidades como lo es atención social y psicológica. Además, DOCS tiene programas de alfabetización y otras actividades para las mujeres que son atendidas por la clínica.
Hablé con 4 jóvenes que fueron víctimas de violencia sexual en la región del Norte de Kivi. Una de las muchachas tenía apenas 15 años cuando fue violada y ahora tiene un pequeño bebé. Los responsables de esto fueron los grupos rebeldes. Ella ahora sufre de fistula y espera tratamiento. Sólo hay tres doctores en toda la región que pueden realizar este tipo de operación y miles de pacientes con esta condición.
Otra mujer de cerca de los 60 años no pudo movilizarse para escapara cuando su villa fue atacada durante la guerra. Ella no recuerda los eventos traumáticos porque ella se desmayó cuando los guerrilleros la capturaron y la violaron. Otra mujer un poco tímida explicó que ella también había sido violada por un grupo de guerrilleros.
Finalmente, un niño en el cuarto de no más de 5 o 6 añitos me dijo que había sido violada cuando tenía 4 años de edad.
Estas son las caras y las vida de las victimas de violencia sexual, the matrimonios de niños forzados y otros efectos traumaticos de la guerra y la violencia en el Congo. Estas mujeres necesitan servicios médicos y acceso a educación para poder cuidarse a sí mismas y a sus hijos. El costo de una operación es de $100 y el costo de educar a los doctores para poder realizar este tipo de operación es de $10,000 por cuatro años de escuela de medicina.
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Después de irme del hospital, comenzamos un viaje dentro de Rwanda, un país que ha visto mucha tristeza pero a la misma vez reconciliación y progreso. El desarrollo de la carretera y la infraestructura da una muy diferente impresión a la de la República del Congo.
Visitamos el "Orfanatorio de Noel" en Nyundo el cual es manejado por la iglesia Católica con el apoyo de Catholic Relief Services. El Orfanato comenzó sus labores hace más de 50 años cuando un obispo se hizo cargo de 50 pequeños. Durante el genocidio de 1994, el orfanato abrió sus puertas a cientos de niños que habían quedado huérfanos o que habían perdido a sus padres. Los trabajadores de esta institución han podido reunir a más de 800 niños con sus familias pero hoy todavía hay muchos más que no han podido reunirse con sus familiares.
Visitamos también los neonatos y los bebés que habían quedado huérfanos por enfermedades como la malaria. Conocimos a niños con enfermedades físicas y mentales. Vimos otros niños que habían perdido a sus padres a causa del SIDA o durante el parto de sus madres.
Hoy día, el orfanato de Nyundo cuida a más de 600 niños con el apoyo de USAID y otros programas alimenticios de los E.E.U.U. Este apoyo asegurará que este orfanato tenga éxito. Los bailes, música y otras actividades de gimnasia nos mostraron la energía de los niños y el éxito del orfanato.
Pero la visita fue a la misma vez un recordatorio de los niños olvidados de Africa, niños que han sido víctimas de la guerra, el hambre, enfermedades y genocidio, niños que no podrán crecer en una familia estable que les enseñe la importancia del carácter y de la educación. Este es otro problema que afecta a Africa: niños que tienen que sobrevivir por su cuenta hambre, frío, y enfermedades. Si no hay un apoyo para los orfanatos, trabajadores sociales y pueblos que ayuden a estos niños, veremos un número mayor de niños que pueden prostituirse o unirse a las guerrillas para poder comer.
La cara de las mujeres y los niños que vi el día de hoy estaban llenan de historias de tristeza, triunfo y alegría. Son historias como estas las que llaman a la cura de enfermedades como la malaria y otras. Historias como esta son las que nos llaman a ayudar a las mujeres y niños que son muy vulnerables. Y son historias como éstas las que nos llaman a tener un mayor sentido de compasión y ayuda a la personas de Congo y Rwanda. La hospitalidad de las personas y su alegría me sorprende más cada día y su calor y amistad no serán olvidadas.
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