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Sam Brownback Visita Africa
DIARIO DE AFRICA


 

2 de diciembre de 2005

Senator Sam Brownback,

Goma, Democratic Republic of the Congo


El este del Congo ha sido afectado por una ola de guerra, violencia y crisis humana por muchos años. El Congo es un lugar que ha sido testigo de muertes y violencia a millones de gente inocentes. Desde la segunda guerra mundial, 4 millones de personas han muerto aproximadamente y muchísimas más han escapado como refugiados o fueron forzados a relocarse dentro de su país. Estudios estadísticos muestran que el 98% de estas personas murieron por una causas no violentas como por ejemplo hambre y enfermedades terminales.

Muchos trabajadores humanitarios y misioneros se refieren a esta situación como el "tsunami olvidado." Con mas de 1,000 personas muriendo cada día, todos los días, la gente no se da cuenta de lo que pasa en lugares como estos.

Llegué ayer a la República del Congo y fuí recibido por tropas MONUC quienes son los cuerpos de paz más grande en todo el mundo. Lugares con gran potencial como la ciudad de Goma han sido destruidas y devastadas por el conflicto. Servicios básicos como la salud, alimentación y educación no son visibles por millas. Es muy decepcionante ver como lugares con gran potencial no tienen las mínimas condiciones humanas para sobrevivir.

Me reuní con oficiales locales, líderes religiosos, organizaciones no gubernamentales y personal del Departamento de Estado y USAID. También me reuní con oficiales de la MONUC quienes están encargados de conservar la paz y tranquilidad a un país con un área similar a toda la región del este del río Mississippi. La gente de otros países son bien recibidas aquí. Ellas proveen protección de los rebeldes y de la guerra entre tribus y también ayuda básica para el la supervivencia de la gente pero no pueden hacer tanto como ellos quisieran porque la tarea enfrente de ellos es demasiado grande.

Hoy volé al distrito de Ituri en el norte del Congo a una pequeña ciudad llamada Bunia y estuve hablando con muchos de sus habitantes. Cada persona tiene una historia diferente pero a la misma vez uno no puede dejar de ver lo similar de sus condiciones. Mientras que las condiciones de algunas personas han mejorado, otras están preocupadas por su seguridad y necesidades básicas. Algunas personas han perdido a toda su familia, otras han sido violadas y otros no tienen un hogar al cual pueden regresar.

Uno de los señores con los cuales hablé me contó que sus hijos habían sido atacados a machetazos hasta morir por fuerzas paramilitares en el 2003. El era un agricultor en Bunia pero ahora vive en un campo de refugiaods con otrs 5,000 Congonenses que no han podido regresas a sus pueblos.

Otra mujer, nacida en 1936 había vivido en una villa toda su vida hasta que toda su familia fue asesinada, abusada o violada. Ella no sabe donde está el resto de su familia y vive sola en el campo de refugiados.

El tamaño del campo de refugiados en el Congo ha disminuído en los últimos meses lo cual llena a gente de esperanza en un país donde este término ha sido olvidado o no es conocido. Los trabajadores de organizaciones internacionales aseguran que si los refugiados saben que al llegar a sus villas tendrán agua potable, comida y seguridad, van a regresar a sus villas. Esto también ayudará a otros a trabajar en estas villas durante el día y regresar al campo durante la noche.

Nuestra delegación visitó el centro de rehabilitación para muchachas que han sido parte de abusos como lo es la guerrilla, prostitución infantil, u otras formas de abuso. Este centro ha tratado a cientos de jóvenes pero esta cantidad es tan sólo una pequeña parte de las miles de muchachas que han sufrido violaciones y abusos.

Una de las muchachas que participan en este centro sostenía a un bebé en sus brazos. A la edad de 10 u 11 años, estas muchachas son esposas o esclavas sexuales de los comandantes de las fuerzas armadas hasta que se embarazan y los oficiales las botan a la calle. Otras no corren el mismo destino: son vendidas por su familia para que se salgan de la violencia que afecta el pueblo. A pesar de todo esto, estas muchachas nos recibieron muy calurosamente con música y bailes, los cuales son parte del proceso de rehabilitación.

En otro de los centros manejado por USAID, los jóvenes nos deleitaron con graciosos 'skits' y música sobre la reconciliación y el proceso de integración a la sociedad. El conflictos entre las diferentes tribus ha destruido la seguridad y la paz y programas como estos enseñan a la juventud a no andar en las calles y fuera de la guerrilla.

Cuando hablé con la comisionada en Bunia, ella enfatizó la necesidad de reconstruir puentes y carreteras y de traer electricidad a una población de 600,000 personas. Una planta eléctrica construida en los años 30 no ha podido ser reparada por causa de la guerra. Ella también dijo que la necesidad de servicios de salud, educación y programas para jóvenes es muy importante para mantenerlos alejados de las calles y los grupos armados. En ciudades como ésta la gente busca construir escuelas y negocios pero la escasez de recursos financieros como créditos hace muy difícil que los proyectos se lleven a cabo. Un área que sirvió para proveer alimentos a los pobladores locales, ahora sufre de malnutrición y enfermedades mortales en proporciones inmensas.

El Congo atraviesa un estado crítico. Las elecciones venideras traen esperanza de un futuro mejor pero enfermedades como el SIDA y malaria afectan a una gran parte de la población. Cicatrices psicologicas y fisicas de abusos sexuales en areas rurales como las que visité hoy día. Sería una gran perdida si no hacemos algo por esta situación que no ha sido reportada como debería de ser. La necesidad por un sistema básico de salud, agua potable, comida e infraestructura es gigantesca en esta tierra llamada "el tsunami olvidado."

 

3 de diciembre de 2005

Senator Sam Brownback

Kigali, Rwanda

Hoy visité un hospital que es manejado por los "Doctores en llamada para Servicios Hospitalarios" (DOCS por sus siglas en inglés) en Goma, República Democrática del Congo. Este hospital atiende a toda clase de pacientes, desde heridas mortales de accidentes automovilísticos, heridos de guerra y niños que sufren de malaria. Uno de estos programas trata a mujeres que sufren de fistula obstretrica, una condición en la cual uno no puede retener la orina. Esto es resultado de violaciones o partos largos.

Me reuní con unas mujeres que estaban esperando ser operadas de sus heridas y otras que se estaban recuperando. Los problemas de la fistula se extienden mucho mas de necesidades medicas, es tambien un problema que afecta a la víctima social y psicológicamente. Las mujeres que sufren de fistula son rechazadas por sus comunidades y no tienen donde ir.

Las violaciones sexuales han sido usadas como armas de ataque en contra del enemigo en estas tribus y muchas mujeres son incurables de todos estos problemas. Otras mujeres sufren de fistula como resultado de largos partos especialmente jóvenes entre los 13 y 19 años de edad quienes no tienen el cuerpo listo para poder dar a luz a un bebé. Los doctores no tienen los elementos necesarios asi es que muchos bebés mueren durante el parto.

El programas DOCS provee atención medica para las cicatrices de las mujeres y otras necesidades como lo es atención social y psicológica. Además, DOCS tiene programas de alfabetización y otras actividades para las mujeres que son atendidas por la clínica.

Hablé con 4 jóvenes que fueron víctimas de violencia sexual en la región del Norte de Kivi. Una de las muchachas tenía apenas 15 años cuando fue violada y ahora tiene un pequeño bebé. Los responsables de esto fueron los grupos rebeldes. Ella ahora sufre de fistula y espera tratamiento. Sólo hay tres doctores en toda la región que pueden realizar este tipo de operación y miles de pacientes con esta condición.

Otra mujer de cerca de los 60 años no pudo movilizarse para escapara cuando su villa fue atacada durante la guerra. Ella no recuerda los eventos traumáticos porque ella se desmayó cuando los guerrilleros la capturaron y la violaron. Otra mujer un poco tímida explicó que ella también había sido violada por un grupo de guerrilleros.

Finalmente, un niño en el cuarto de no más de 5 o 6 añitos me dijo que había sido violada cuando tenía 4 años de edad.

Estas son las caras y las vida de las victimas de violencia sexual, the matrimonios de niños forzados y otros efectos traumaticos de la guerra y la violencia en el Congo. Estas mujeres necesitan servicios médicos y acceso a educación para poder cuidarse a sí mismas y a sus hijos. El costo de una operación es de $100 y el costo de educar a los doctores para poder realizar este tipo de operación es de $10,000 por cuatro años de escuela de medicina.

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Después de irme del hospital, comenzamos un viaje dentro de Rwanda, un país que ha visto mucha tristeza pero a la misma vez reconciliación y progreso. El desarrollo de la carretera y la infraestructura da una muy diferente impresión a la de la República del Congo.

Visitamos el "Orfanatorio de Noel" en Nyundo el cual es manejado por la iglesia Católica con el apoyo de Catholic Relief Services. El Orfanato comenzó sus labores hace más de 50 años cuando un obispo se hizo cargo de 50 pequeños. Durante el genocidio de 1994, el orfanato abrió sus puertas a cientos de niños que habían quedado huérfanos o que habían perdido a sus padres. Los trabajadores de esta institución han podido reunir a más de 800 niños con sus familias pero hoy todavía hay muchos más que no han podido reunirse con sus familiares.

Visitamos también los neonatos y los bebés que habían quedado huérfanos por enfermedades como la malaria. Conocimos a niños con enfermedades físicas y mentales. Vimos otros niños que habían perdido a sus padres a causa del SIDA o durante el parto de sus madres.

Hoy día, el orfanato de Nyundo cuida a más de 600 niños con el apoyo de USAID y otros programas alimenticios de los E.E.U.U. Este apoyo asegurará que este orfanato tenga éxito. Los bailes, música y otras actividades de gimnasia nos mostraron la energía de los niños y el éxito del orfanato.

Pero la visita fue a la misma vez un recordatorio de los niños olvidados de Africa, niños que han sido víctimas de la guerra, el hambre, enfermedades y genocidio, niños que no podrán crecer en una familia estable que les enseñe la importancia del carácter y de la educación. Este es otro problema que afecta a Africa: niños que tienen que sobrevivir por su cuenta hambre, frío, y enfermedades. Si no hay un apoyo para los orfanatos, trabajadores sociales y pueblos que ayuden a estos niños, veremos un número mayor de niños que pueden prostituirse o unirse a las guerrillas para poder comer.

La cara de las mujeres y los niños que vi el día de hoy estaban llenan de historias de tristeza, triunfo y alegría. Son historias como estas las que llaman a la cura de enfermedades como la malaria y otras. Historias como esta son las que nos llaman a ayudar a las mujeres y niños que son muy vulnerables. Y son historias como éstas las que nos llaman a tener un mayor sentido de compasión y ayuda a la personas de Congo y Rwanda. La hospitalidad de las personas y su alegría me sorprende más cada día y su calor y amistad no serán olvidadas.

 

 

 

 

 
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